mutatis mutandis | mario núñez

“La profundidad no es puro espacio, ya es tiempo, proceso que es un complejo o una amalgama hecha de distancias que son recorridos, puntos que son momentos, posiciones que son instantes”.

En cada uno de mis parpadeos una cortina baja y sube sin que yo piense inmediatamente en imputar a las cosas ese eclipse, en cada movimiento de mis ojos, que recorren el espacio ante mi, las cosas sufren una breve torsión de la que también me hago cargo y cuando camino por la vereda con la mirada fija en el horizonte de las casas, todo mi entorno cercano se estremece con cada ruido del zapato contra el asfalto, y luego queda en su lugar.

Lo único absoluto es el mundo vivido por dentro, el espacio de nuestra experiencia carnal del ser, que no posee ninguna forma determinada y puede poseerlas todas, que es siempre un motivo de indagación y búsqueda, de acción y creación; que es fuente inagotable de toda construcción y toda determinación: Absoluto abierto.”

 

Maurice Merleau-Ponty (1908-196)

Mario Múñez
CDMX, 1963

“Los cuadros de Mario Núñez son como mallas abstrusas conformadas por irregulares tejidos fibrosos, laberintos de color que embrollan textura y fondo. Sus pinturas son indesentramables enredos formados de vericuetos, desvíos y derivas, rutas entre-versadas hechas para no llegar a ninguna parte. Un tocar la tela, acariciarla con los dedos del pincel, como haciendo cientos de caminitos de hormiga en un paisaje microscópico. Líneas cual improntas de un tiempo transcurrido; cicatrices de pintura que devienen berruecos y herméticas tramas. En la conducta irrefrenable de su dibujar, hay algún tipo de hipergrafismo, compulsión por llenar hojas y hojas de palabras o garabatos, que lo lleva una y otra vez a complejizar la trama de sus trazos; enmarañar el miedo al vacío, llenar con naderías, dicciones sin significado, apenas gestos, el lienzo en blanco. Lo cual le ha dado el mérito de haber abierto las posibilidades reticulares en sus variedades infinitas, ninguna es igual a la otra. Su trabajo es un abstraerse en el hacer, no pensar; lo contrario a seguir una regla preestablecida u operar matemático. Sin fórmulas ni cálculos, sus pinturas son una danza, un ritmo, una meditación, un humoroso desvío del pensamiento, un juguetón enroscamiento de las líneas rectas; tretas al orden geométrico que generan vibración visual, la cual puede escucharse. Las piezas de Mario Núñez, son como el sonido que se desenvuelve en ondas, van al ritmo del free Jazz, haciendo homenaje a la sensualidad y la improvisación”.

Itala Schmelz

Estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM (CDMX) y en el Taller de Experimentación Gráfica, CIEP del Instituto Nacional de Bellas Artes (CDMX). Entre sus exposiciones individuales se encuentran Metametonimias, Galería Le Laboratoire, CDMX, (2019); Auto / retrato, Museo de la Ciudad, CDMX (2018-2019); Marañas, Galería Le Laboratoire, CDMX (2017); Dentro y fuera, Museo de la Cancillería, CDMX y Mutatis Mutandis, Galería Le Laboratoire, CDMX. (2015); Laberinto de ecos (2013), Gravedad (2009),ambas ren Galería Le Laboratoire, CDMX; Puntos Sucesivos, Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana, CDMX (2008); Tendederos rítmicos, Pasagüero, CDMX (2006); Pintura, Instituto Cultural Mexicano, San Antonio, Texas, EUA (1998); Pinturas, Iturralde Gallery, Los Angeles, EUA (1997), entre otras. Ha participado en numerosas exposiciones colectivas, en diferentes museos y centros culturales, como por ejemplo: Museo de Arte Moderno, Museo de Arte Carrillo Gil, Palacio de Bellas Artes, Museo Universitario del Chopo (México); galerías en EUA, Canadá y Japón.