CoBrA

CoBrA

de la forêt que nous étions, sommes, serons…

CoBrA, acrónimo de -Copenhague, Bruselas, Amsterdam-, cludades de origen de los fundadores del movimiento, es una federación de grupos de artistas *experimentalos» creada en Paris justo después de la segunda guerra mundial por varios artistas jóvenes, el danés Asger Jorn, el Belga Christian Dotremont, los holandeses Constant, Corneille y Karel Appol, entre otros.

Emanación de la escisión del surrealismo revolucionario, los CoBrAs pretendian hacer realidad sus ideales de una sociedad mejor, convencidos de que la expresión creadora sería un derecho universal y una posibidad abierta a todos los seras humanos. Rechazaban la cultura racionalista de occidente y buscaron sus modelos en formas artísticas aún no contaminadas por las normas y las convenciones occidentales, como las culturas primitivas con sus tótems y sus signos mágicos, la caligrafia oriental y el arte prehistórico.

En su propia cultura, al igual que Jean Dubuffet, descubrieron lo intacto del arte Naif, de las manifestaciones de niños y de enfermos mentales. Lo plasmaron en sus seres fantásticos que evocan sus pinturas, a veces infanties, a veces diabólicos, seres con los que se distinguieron dentro del expresionismo y con los que crearon una ola que se extendió en el arte occidental después de 1945.

En CoBrA se profesaba y propugnaba el principio del anti-esteticismo y la anti-especialización. Los pintores escribian poesía, los poetas dibujaban y pintaban, trabajaban en simbiosis el papel, el lienzo y el mural, de ese trabajo en equipo salió al menos en pintura un inconfundible lenguaje o estio – la violencia del color y el dramatismo conceptual ayudan a reconocer el estilo de artistas como Alechinsky, Appel, Jorn, entre otros – y fue ese estio que le pormtió a CoBrA convertirse en el último movimianto de las vanguardias.

Entre sus características se encuentran inicialmente una reacción contra la rigidoz de la abstracción geométrica en boga en la década de los 40. También una preferencia por la espontaneidad y el rochazo de teorías preestablecidas, un primitivismo y una violencia deliberados del *geste artisti-que premier*. Los motivos recurrentes son el pájaro, el niño y la mujer. El sol, la luna y los astros son sujetos a múltiplos variaciones y el bestiario se parece más a una fantasia que a un cuento fantástico. «Una obra ya no es sencillamente una construcción de colores y de lineas, sino un animal, una noche, un grito; forma un conjunto indivisible», decia Karel Appel.

A través de la revista CoBrA, cuyos diaz números fueron publicados entro 1949 y 1951, frases chocantes del estilo: «La estética es un tic de la civilzación», «Quien niega la felicidad en la tierra, niega el arte*, o «No hay gran pintura sin gran placer*, muestran la ambición del movimianto. Esa mezcla de ganas de vivir y onirismo pueden observarse en las obras que ilustran la exposición presentada en la galería le laboratoire: unas 25 obras sobre papel de diferentes artistas del Grupo, Pierre Alechinsky, Karel Appel, Corneille, Hugo Claus, Christian Dotremont, Asger Jor, Bert Lins-trom, Lucebert, Serge Vandercam.

*Encontramos únicamente en la materia la fuente real del arte.
Somos pintores, y el materialismo es ante todo una sensación para nosotros:
sensación del mundo y sensación del color».

corneille

«Hay que ver la escritura, más que leerla»
christian dotremont

«Aún no he pintado mi última palabra»
pierre alechinsky