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A casi veinte años de madurar un viraje certero hacia la abstracción, para nuestro gozo, Mario Núñez orquesta la exhibición simultánea de las distintas vetas formales que ha venido desarrollando, similar a como mismo dispuso hace apenas unos meses para su exposición “Auto/Retrato” en el Museo de la Ciudad de México.

En sintonía con el abanico de sus exploraciones pictóricas de media carrera, se contrastan aquí entre ellas obras de series paralelas de los últimos años, aunque creadas vía búsquedas de lenguaje con resultados netamente distintos, que abarcan desde la tradición más lírica hasta una sistematización geométrica, pasando por la pintura gestual y ecos de un cierto expresionismo. Es así como en las constelaciones de su arte cohabitan conjuntos emparentados entre ellos: embotellamientos de cuadrángulos de la serie Caminos, escurrimientos rectangulares de Gravedad, puntos sucesivos de Rizomas, laberintos de Coexistencias y gloriosos nudos de Marañas.

La constancia y continuidad de estos tránsitos, sincrónicos y permeables entre ellos, es congruente con la motivación del artista por trabajar lo que se conoce como “la pintura por la pintura”. La abstracción no es un punto de partida, sino la consecuencia de una inquietud anímico-estética por explorar y entender a la pintura por si misma: la pintura como materia, lo matérico como formas, lo formal como medio y el medio como esencia --“the médium is the message” de forma más circular y tautológica.

De ahí la elocuencia del título voluntariamente redundante en su autorreferencialidad: metametonimias. Meta, como prefijo, significa ir más allá dentro de algo, aquí alude a ahondar aún más en esa indagación pictórica sobre su propio significado que versa sobre si misma. Metonimia remite semánticamente a una trasnominación, es decir designar una cosa por otra o un todo por una parte: justamente en estos lienzos cada pincelada es una placa de color o toda una línea del ancho de la brocha, y cada línea o placa de color por lo regular encarna a su vez una forma completa (o en ocasiones a un protosigno), formas que en suma operan como una sola trama, la cuál a menudo integra al propio soporte (el fondo del lienzo y los costados del chasis) como parte de la imagen misma. Cada parte refiere a todo y todo es su propio significado.

Trama, composición, ritmo, unicidad, nos llevan a otro aspecto de la obra: sus cualidades sinestésicas. Si en mera apariencia algunas piezas de Mario Núñez han sido comparadas a intrigantes tramas urbanas o geografías a vista de pájaro, en cuanto al sentir que provocan tienen más concordancia con una asimilación musical, de visualización alegre tanto óptica como mentalmente, sin duda por su colorido, saturación visual y armonía de las formas.

Debido a la riqueza del bagaje de este artista, que bien puede operar a nivel inconsciente no menos que darse inevitables coincidencias, en su estilo se dejan entrever posibles influencias y señalar inevitables semejanzas. En sus cuadros se revela una cosmogonía de referencias informales, como el instinto parietal, la deconstrucción cromática impresionista, el orfismo de Kupka y los Delaunay, el primitivismo de las vanguardias, el ‘surrealismo’ de Roberto Matta, el abstraccionismo de Paul Klee y por supuesto la pintura de posguerra, en particular aquella de De Kooning y la post painterly abstraction neoyorquina, tanto como la escuela informalista francesa. A veces son sólo sutilezas o el aura que provocan ciertos detalles.

Las obras de Mario Núñez mantienen como denominador común la pintura por la pintura y como hilo conductor su concreción por puro gusto.

 

Iñaki Herranz

 

 

Bullicio

 

  • 1. Cienaga, óleo sobre tela, 200x170 cm, 2018
  • 10. Gravedad, óleo sobre tela, 60x80 cm, 2019
  • 11. Composición, óleo sobre tela, 49x38 cm, 2011
  • 12. Puerto, óleo sobre tela, 60x70 cm, 2006
  • 13. Maraña 21, óleo sobre tela, 60x50 cm, 2016
  • 14. Intemperie 3, óleo sobre tela, 60x40 cm, 2008
  • 15. Savia, óleo sobre tela, 60x80 cm, 2003
  • 16. Estructuras, óleo sobre tela, 40x60 cm, 2018
  • 17. Adhiere, óleo sobre tela, 80x50 cm, 2006
  • 18. Compuesto, 70x50 cm, 2008
  • 19. Mecaniza, óleo sobre tela, 46x36 cm, 2006
  • 2. Fantasmagoria, óleo sobre tela, 100x200 cm, 2019
  • 20. Resiliencia, óleo sobre tela, 40x50 cm, 2019
  • 21. Travesia, óleo sobre tela, 40x60 cm, 2008
  • 22. Ventana, óleo sobre tela, 200x170 cm, 2019
  • 23. Tragaluz, óleo sobre tela, 170x200 cm, 2019
  • 24. Meta, tinta y gouache sobre papel, 35x25 cm, 2000
  • 25. Neblina, óleo sobre tela, 80x100 cm, 2004
  • 26. escultura, 68x41x12 cm, 2018
  • 3. Origen, óleo sobre tela, 60x50 cm, 2003
  • 4. Travesias, óleo sobre tela, 200x170 cm, 2018
  • 5. Bullicio, óleo sobre tela, 100x200 cm, 2019
  • 6. Bullicio II, óleo sobre tela, 100x200 cm, 2019
  • 7. Frecuencias, óleo sobre tela, 100x200 cm, 2019
  • 8. Imanes, óleo sobre tela, 100x200 cm, 2019
  • 9. Lugar Otro, óleo sobre tela, 100x200 cm, 2019

 

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