ConTension 

 

De acompañar la marcha de las contensiones

Impulsada por las sensaciones que proyecta la trama tensada por sonidos extraídos de materia física, de artificios aurales, de implosiones de lo armónico, o simplemente de objetos estrujados en inercia, y obligados a tareas que tocan la desmesura, la muestra antológica de Manuel Rocha Iturbide, omnipresente en ámbitos de la casi siempre tranquila Fonoteca Nacional, emplaza temporalmente a esta institución tanto en un horizonte de lances, como a deliberaciones físicas orientadas por la fuerzas aparentes (la centrípeta y la centrífuga) que percibe un receptor no inercial que se encuentra en un sistema de referencia giratorio.

En relación con el primer concepto, compartamos que la presente exhibición ha sido conjugada con obras de distintos momentos en la trayectoria de Rocha Iturbide (trayectoria por cierto que ha sido indudablemente bifrontal, entre la cualificación precisa del músico, y otra que no es eso y se da en los tajos multidisciplinarios que otorga el arte sonoro), enfocados particularmente en ese horizonte de lances arriba señalado, visitando el potencial alegórico que las condiciones históricas de un México violentado llevan a nuestra conciencia y al consecuente compromiso de su reflexión humanista, por medio de la estética, materializada aquí en instalaciones de dispositivos emblemáticos y con pronunciamientos escultórico-aurales.

En el rigor de nuestro presente histórico, los estados de cosas que nos atraviesan tienen que lidiar con los poderes y los sistemas insistentes, ya sea de la territorialidad política o de la economía imperante, para alcanzar alguna visibilidad por parte de los actores. El civismo –si todavía existe para todos- y la ética personal demandan opciones de desprendimiento de los controles dominantes, en efecto, confrontando la realidad “asequible”, cada vez más acotada, ensimismada, o simplemente dada. Este desprendimiento puede ser giratorio, o como lo plantean los proyectos que Manuel comparte aquí ahora, en un conjunto de “contensiones” incitadas hacia el elemento fundamental de un sintagma, sobre un camino curvo, acelerado, y constante, que por tanto requiere de una fuerza dirigida hacia el centro de la curvatura de su verdad. Esta se llama centrípeta, que significa "buscando el centro", y en sentido metafórico, estimulando grados positivos de introyección; Pero también fluyen las revelaciones, al conocimiento y al fragor poético, en todo lo contrario: proyectándose hacia el escape, e incluso hacia la inminente vehemencia, cargada de la fuerza centrífuga, precipitándose a su desintegración…

Para ejemplificar el concepto observemos, la fuerza que va consolidando la íntima respuesta ante el debatir existencial que –quizá- está aquí representada en la obra El eterno retorno, marchando solemnemente con el tambor centrípeto. Su antónimo –irónicamente, por cierto, ya que existe el referente con el mismo nominativo, en la insuperable obra de John Cage, sublime por su carga de interiorización fecunda- se abalanza en 4:33 hacia una naturaleza descompuesta, en el ruido blanco, fuera de órbita…

Cierto es que algunos ensimismamientos conducen a psicosis. También que muchas explosiones son articulaciones revolucionarias, e incluso asignatura de redención. Por lo tanto, dejemos que la subjetividad y la emoción personal marquen aquí las posibles concordancias…

Como sea, que gran placer acercarnos nuevamente a una de las facetas más conmovedoras y puntuales del dinámico Manuel Rocha Iturbide: ésta que lo emparenta otra vez con el juego, con el ritual, con la conmemoración del espacio, con la segregación del tiempo normal, y con el compromiso ante la adversa verdad común.

Guillermo Santamarina

 

El drama individual y colectivo en búsqueda de salidas detona la muestra

El arte sonoro y el uso de las nuevas tecnologías hacen posible una reflexión sobre la tensión, la parálisis, el estatismo, la suspensión, la entropía, el caos, el infinito, y el paradigma de problemas no resueltos en lo individual y en lo colectivo en la exposición de Manuel Rocha Iturbide que será inaugurada el 21 de noviembre, a las 19:30 horas, en la Fonoteca Nacional.El artista exhibe cinco instalaciones sonoras realizadas en su mayoría en los dos últimos años, y una nueva pensada para el jardín de la Fonoteca, generando un discurso integral en torno a las CON.TENSIONES. Rocha Iturbide utiliza objetos como un tren de juguete, un tambor de orquesta, comales de acero, hasta una guitarra eléctrica, tambores militares y baquetas para crear las obras: Massa confusa, Contención reglamentaria, El eterno retorno y La tensión extendida. Así como audio solo y audio con textos impresos que conforman las instalaciones sonoras: Línea de abandono y 4:33.

De acuerdo con el compositor y artista sonoro mexicano, el título de la exposición se desprende de la reflexión sobre las condiciones dinámicas, energéticas y simbólicas de la tensión como un eje que articula el discurso.“Por otro lado, agrega, la exposición también alude al drama actual (colectivo e individual) que vive México, un país que se encuentra en constante tensión, contenido y suspendido, en espera de descargar una energía que no encuentra el cause propicio para su desahogo”. Algunas de las obras se encuentran tensas, inertes y en silencio; mientras otras vibran y manipulan o amplifican el sonido de forma aleatoria para dar paso al caos. En esta propuesta, Manuel Rocha Iturbide retoma paradigmas de pensadores como Pitágoras, Nietzche y Schopenhauer, así como de artistas como John Cage.

Aunque la exposición no es interactiva existe una pieza que el público podrá tocar: La tensión extendida, obra presentada por la galería Le Laboratoire y ganadora del Premio 1800 durante la última edición de la feria ZONA MACO, instalación que da cuenta de la guitarra eléctrica como objeto musical paradigmático de la ingeniería de la era electrónica en el siglo XX.Piezas como Contención reglamentaria, Línea de abandono, creada en colaboración con Gabriel Orozco; y 4:33, realizada con Ariadna Ramonetti, han sido parte de muestras colectivas en galerías internacionales y nacionales, centros culturales y en ferias de arte. La obra más reciente, Massa confusa, consta de ocho comales de acero de diferentes tamaños que representan a diversos individuos de la sociedad. En los comales se conjuga una mezcla de agua y aceite comestible frito que parece hervir, debido a los sonidos de bajas frecuencias reproducidos por las bocinas que los sostienen.

“Mi intento tal vez fútil -explica Manuel Rocha-, es romper y purificar las moléculas del aceite que consumen los mexicanos en las fritangas. Reconocer al colesterol y la diabetes como epidemias que reflejan distintos problemas sociales, entre ellos la falta de educación. “Este intento alquímico es tan sólo el inicio de un proceso necesario para la posible transformación de la materia putrefacta, así como el cambio de nosotros mismos”, concluyó el artista sonoro.

 

4:33

 
 

Instalación sonora, (work in progress), versión Nº 2 con 300 canciones,
recortes de vinil a muros y audio, medidas variables, pieza única + pa, 2013

En 1952 John Cage crea su obra silenciosa 4'33'' con la intención de convertir esa duración en una especie de contenedor en el que cualquier sonido ajeno a la ejecución de la obra se convertiría en parte de ella. 4'33''puede realizarse en múltiples espacios como en una sala de conciertos, en el campo, en la avenida ruidosa de una ciudad, etc, lo que logra que cada ejecución sea completamente distinta de las demás. Se trata paradójicamente de una obra silenciosa en donde no puede existir el silencio.

Nuestra paráfrasis a Cage tiene como título 4:33 (nótese el cambio de escritura, siendo este uno que se usa para las canciones de los discos, mientras que el de Cage es la indicación de una duración de tiempo en general), y busca ser la antítesis de su obra. En ella, recolectamos un gran número de canciones de música Pop de todos los géneros posibles que duran cuatro minutos y treinta tres segundos, en donde el azar ha reunido a un cumulo diferenciado de obras que se enciman unas sobre otras, y que seguirá incrementándose en el futuro. Intentamos aquí por un lado borrar poco a poco las enormes diferencias que existen entre los distintos géneros, y por el otro, acercarnos a la utópica posibilidad de que al seguir mezclando canciones lleguemos poco a poco al ruido blanco, un ruido total y homogéneo que solamente puede ser creado con una computadora.

¿Ese ruido perfecto e imposible que anhelamos, pudiera ser tal vez la perfecta antítesis del silencio paradigmático de la obra de John Cage?

Finalmente, es importante decir que la intención original del compositor norteamericano para la realización de su obra inspiró nuestra propuesta. Esta tuvo su génesis en una idea surgida unos años antes de realizarla (1948): "quisiera componer una pieza de silencio no interrumpido y vendérsela a la Muzak Co. Esta obra durará 4 minutos y medio - ya que esta es la duración estándar de la música enlatada - su título será Rezo silencioso....".

La primera versión de 4:33 (presentada en la galería Le Laboratoire en 2011), fue de 100 canciones. Para esta ocasión hemos logrado reunir 200 títulos más gracias a los playlists que nos ofrecieron generosamente Nicolás Pradilla, Juan Carlos Matus y Xavier Escárcega.

 

La tensión extendida

 
 

Instalación sonora (guitarra eléctrica, cuerdas de acero, tensores y amplificador),
medidas variables, edición 2 de 3 + pa, 2013

Esta instalación trata de la extensión de un objeto musical paradigmático de la ingeniería de la era electrónica del siglo XX: la guitarra eléctrica. Se trata de un instrumento dotado de un karma ligado a la idea de la tensión en el rock and roll. Es la tensión de las cuerdas, la tensión del guitarrista que busca el desahogo, la tensión del oyente que busca la catarsis para encontrar luego la distensión en la resonancia del último ataque guitarrístico de la canción.

La tensión en esta instalación se extiende en el espacio a través del elemento originador del sonido, las cuerdas, cuya longitud no está delimitada por el diámetro del brazo de la guitarra. Su extensión depende por completo del espacio en el que la guitarra se encuentra, abarcando así su totalidad. La guitarra queda en suspensión, tensada, inerte y en silencio; pero parece estar cómoda flotando. El rasgueo de cualquiera de sus cuerdas extendidas no solo produce un sonido que se debe a esa extensión, sino que además mueve a la propia guitarra en el espacio. La guitarra vibra en cuerpo entero al mismo tiempo que sus cuerdas. El objeto guitarra eléctrica es sobrepasado por ellas y deja de ser el cuerpo originario para convertirse en el corazón del nuevo objeto expandido.

Sin embargo, no hay sonido. Sólo el público puede ser capaz de romper el silencio de la tensión extendida, adquiriendo así una responsabilidad, un reto. La instalación esta acompañada por una partitura o modo de empleo en donde se sugiere de qué manera puede uno confrontar la dicotomía silencio-sonido, para tal vez encontrar así el punto justo entre la contemplación del objeto desdoblado y la experiencia aural de sus cuerdas extendidas.

La tensión extendida fue un encargo de la curadora Daniela Elbahara para el proyecto de la exposición de arte digital en la feria “Aldea Digital” de Infinitum Telmez en el zócalo de la Ciudad de México en marzo de 2013. Posteriormente se expuso en la galería Le Laboratoire en Zona Maco, y obtuvo el premio de adquisición que otorga Tequila Cuervo 1800 a artistas de media carrera.

 

El Eterno Retorno– The eternal recurrence

 

Instalación, versión Nº2 para tambor de orquesta (tren de juguete, micrófono de contacto,
amplificadores y altavoces), medidas variables, pieza única + pa, 2013

"Todo lo que es recto miente," murmuró el enano despectivamente.

"Toda la verdad está torcida; el tiempo en sí mismo es un círculo."

Friedrich Nietzche “Así hablaba Zaratustra”

Una vía de tren de juguete circular está circunscrita a la membrana circular de un tambor sirviéndole de base, y también conteniéndola a su vez en su circunferencia. El tren de juguete que da vueltas sin fin produce un leve ruido, sonido miniatura que nada tiene que ver con un tren sobre una vía verdadera. Sin embargo, la membrana del tambor vibra y ésta a su vez está amplificada por un micrófono de contacto, produciendo entonces un ruido magnificado que nos recuerda el sonido real de una locomotora. Por otro lado, el pequeño tren interactúa con el espacio circundante, ya que el nivel de amplificación de los altavoces produce una retroalimentación (feedback) cada vez que el juguete pasa por un punto específico de su circunferencia (como si se cargara de energía cada vez que cumple con un ciclo nuevo), creando a su vez un ruido periódico que crece continuamente, hasta que la ausencia del público en el espacio lo devuelve a su estado normal. Las frecuencias amplificadas son caóticas y dependen de la azarosa afinación del tambor, factor que nos hace cuestionarnos acerca de los distintos ciclos posibles de un eterno retorno en espiral, concepto que tuvo su origen en la India y Egipto, y que luego fue retomado por Pitágoras, Nietzche y Schopenhauer.

De las teorías de Fredrich Nietzche podemos deducir que el tiempo es infinito, una eternidad sin fin, pero ya que el espacio y la materia en el universo son finitos, limitados, entonces toda la materia en el universo se puede combinar, arreglar y re-arreglar en un numero finito de permutaciones. Como el tiempo es eterno, estas permutaciones pueden repetirse una y otra vez, y seguramente se han repetido ya muchas veces en el eterno pasado, y continuarán repitiéndose en círculos en la eternidad del futuro.

 

Contención reglamentaria

 

Instalación sonora (5 o más tambores militares reglamentarios), cuerda de acero, tensores,
relevadores, amplificadores y computadora, medidas variables, 3 u + pa, 2012

Esta instalación esta basada en la suspensión y contención de 5 o más tambores militares junto con sus baquetas en un espacio determinado. Esto se logra con cables de acero tensados. El resultado visual es un estatismo de la acción de golpear un tambor, de la posible acción de una guerra que no acaba de comenzar. La intervención del ejército mexicano en la lucha contra los narcos se ha convertido en una especie de guerra, pero se trata de una guerra ficticia, irreal (en comparación con una guerra verdadera claro), ya que a la mayor parte de la sociedad Mexicana nos ha mantenido en una tensión y contención constantes. Lo reglamentario en el título de la obra viene del nombre de los tambores militares, ya que a estos les llaman: el reglamentario, y aduce a esta guerra que el gobierno Mexicano ha intentado reglamentar, fundamentar y ordenar, de acuerdo a ideas y preceptos fijos que nada tienen que ver con una solución real del conflicto, ni con las necesidades verdaderas de la sociedad civil que siguen sin ser atendidas.

El resultado de esta guerra contenida ha afectado de maneras diversas a la sociedad Mexicana; una de ellas ha sido el hecho de que muchas personas han tenido que emigrar a otros estados o países, o por el contrario, ha evitado también la libre circulación de la sociedad por nuestro país, es decir, ha limitado la migración natural que tiene y debe de darse en una sociedad económicamente orgánica y funcional.

Por otro lado, el enrejado creado por los cables de metal de esta instalación nos da la sensación de una valla, de una reja, de un impasse, y el sonido que generan los tambores ocasionado por los mini percutores que se encuentran por debajo de ellos, generan un pedal sonoro constante que se asemeja a un redoble veloz e infinito, creando una línea sonora de tensión suplementaria en la obra que nos recuerda el prístino aviso de una ejecución.

Contención reglamentaria fue un encargo de la curadora Bárbara Perea para la celebración de los 50 años del Centro Cultural del Bosque en Chapultepec en julio de 2012. La obra se instaló frente al teatro Julio Castillo, como un intento de obstruir el paso. Frente a la instalación se podía vislumbrar la bandera de México dentro del Campo Marte, por lo que una referencia a los militares mexicanos le daba un contexto favorable. En esta ocasión no existe un referente militar más que el origen de los tambores mismos, sin embargo, éstos ocupan todo el espacio que utilizan y crean una especie de malla o red cerrada que nos dificulta el paso. De algún modo, clausuran el mismo espacio que ellos ocupan.

 

Contención reglamentaria

 

Instalación sonora (comales de acero de distintos tamaños,
agua, acete, altavoces, amplificadores y computadora), medidas variables, pieza única + pa, 2013

Esta obra trata metafóricamente del primer proceso en la alquimia. El Nigredo es el estado inicial de la prima materia o del chaos o massa confusa. Es producido por la separación de los elementos: solutio, separatio, divisio, putrefactio. Si esta separación se asume desde un inicio, la unión de los opuestos se lleva a cabo como una unión macho-hembra (llamada: coniugium, matrimonium, coniunction y coitus) y seguida por la muerte del producto de la unión (mortificatio, calcinatio, putrefactio) y un correspondiente Nigredo. Simbólicamente, este proceso traía decaimiento, sufrimiento, muerte y los tormentos del infierno visibles a los ojos del alquimista, así como un estado de melancolía y de soledad. En este estado de la materia, el iniciado experimentaba imágenes grotescas que reflejaban el conflicto de los opuestos hacia los que éste se había aventurado. Su trabajo alquímico comenzaba con la Katabasis, un viaje al inframundo como el que realizó Dante en El paraíso perdido o San Juan de la Cruz en La noche oscura.

La instalación consta de ocho comales negros de acero de distintos tamaños que representan a distintos individuos de nuestra sociedad. En ellos se conjuga una mezcla de agua y aceite comestible frito que parece hervir, debido a los sonidos de bajas frecuencias reproducidos por las bocinas que los sostienen. Es como si el sonido se convirtiera en fuego. Mi intento tal vez fútil, es el de intentar romper y purificar las moléculas del aceite que consumen los mexicanos en demasía, en los múltiples puestos de fritangas que existen en la calle. Nuestro país es el primero del mundo en obesidad femenina, y el segundo o tercero en obesidad masculina. Los problemas de colesterol y diabetes son apenas uno de los tantos reflejos de los distintos problemas que han aquejado a nuestra sociedad por culpa de la falta de educación, la desigualdad y la pobreza. Este intento alquímico es entonces tan solo el inicio, el primer proceso necesario para una posible transformación de la materia putrefacta, así como de nosotros mismos.