In Citius

 

¿Qué me mueve a sentarme frente al mar, a contemplar la fantasmal existencia de los huesos solarizados de la ballena varada, azotada por las olas? Trato de testimoniar, con mi cámara antigua, la agonía de mi entorno inmediato. Busco la permanencia discreta de lo que se oculta más allá de la mirada, del conjunto de las cosas y de cada una de ellas. La presencia de los antiguos mexicanos atraviesa el tiempo.  La noche llega siempre lenta, como para que no nos demos cuenta de cómo nos va envolviendo. Como en mi laboratorio, poblado por la muerte, la oscuridad y el silencio; por la luz cegadora. La que me revela un instante remoto, en un tragar de saliva.

 

Tomás Casademunt, marzo 2009

 

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 "La historia de México no es menos intrincada que su geografía. Dos civilizaciones han vivido y combatido no sólo en su territorio sino en el alma de cada mexicano: una oriunda de estas tierras y otra venida de fuera pero que ha enraizado tan profundamente que se confunde con nuestro ser mismo. Dos civilizaciones y, en el interior de cada una de ellas, distintas sociedades con frecuencia divididas por diferencia de cultura y de intereses. (...) Es perceptible, a través de todos los trastornos una voluntad que tiende, una y otra vez, a la síntesis. De nuevo aparece la figura de la pirámide: convergencia de culturas y sociedades diferentes, superposición de siglos y de eras. La pirámide concilia a las oposiciones pero no las anula. El proceso (ruptura-reunión-ruptura-reunión) puede verse como un leitmotiv de la historia de México. El verdadero nombre de ese proceso es voluntad de vivir. O más exactamente: pervivir, lo mismo frente a la discordia y la derrota que ante la incertidumbre del mañana. Voluntad a veces ciega y otras lúcida, siempre secretamente activa, incluso cuando adopta la forma pasiva del tradicionalismo. La voluntad de vida es voluntad de forma. La muerte, en su expresión más visible e inmediata, es disgregación de la forma. La niñez y la juventud son promesas de forma; la vejez es la ruina de la forma física; la muerte, la caída en lo informe. Por esto, una de las manifestaciones más antiguas y simples de la voluntad de vida es el arte. (...) Cada escultura y cada pintura, cada poema y cada canción, es una forma animada por la voluntad de resistir al tiempo y sus erosiones. (...) Me parece que éste es el tema que despliega ante nuestros ojos la exposición del arte mexicano: la persistencia de una misma voluntad a través de una variedad increíble de formas, maneras y estilos. No hay nada común, en apariencia, entre los jaguares estilizados de los olmecas, los ángeles dorados del siglo XVII y la colorida violencia de un óleo de Tamayo, nada, salvo la voluntad de sobrevivir por y en una forma. Me atreveré a decir, además, algo que no es fácil probar pero sí sentir: una mirada atenta y amorosa puede advertir, en la diversidad de obras y épocas, una cierta continuidad. No la continuidad de un estilo o una idea sino de algo más profundo e indefinible: una sensibilidad."

Octavio Paz

"Los privilegios de las vista II", Voluntad de forma. Fondo de Cultura Económica.

 

La exposición "citius, altius, citius" es una lectura transversal y temática del trabajo fotográfico de Tomás Casademunt a través de diferentes series realizadas estos últimos años:

- Obra Negra (2007): work in progress, serie presentada en el Hotel Habita, México DF., marzo 2007.
- Biblioteca Vasconcelos (2007): libro publicado por Conaculta / Arquine + RM, México, 2007.
- Mitla (2007): serie presentada en la Galería Torre del Reloj, México DF., marzo 2007 y Casona Spencer, Cuernavaca, 2008 (libro publicado por Editorial RM, México, 2007).
- La muerte en el altar (2008): serie presentada en el Museo de la Ciudad, México DF.,  noviembre 2008 - enero 2009 (libro publicado por Editorial RM, México, 2008).
- Teotihuácan (2009).